Fuera de estas primeras cuestiones informales, quizás
idóneas para romper mis nervios iniciales dada la
responsabilidad asumida y mi osadía al hablarles hoy aquí a
todos ustedes, me gustaría, a partir de ahora, reflexionar
en voz alta acerca del pasado, del presente, y del futuro
desarrollo rural de la isla de La Palma... ¡Comencemos!
Tres escenarios para
activar la reflexión: pasado, presente y futuro
Se trata de una reflexión
muy personal, realizada desde la distancia física —que no
afectiva—, pero creo que con conocimiento de causa de lo que
ha pasado en La Palma en los últimos años... Un conjunto de
ideas que no tienen un fundamento teórico profundo, como se
esperaría de un universitario, sino que han salido de manera
espontánea, fruto de las vivencias y los recuerdos de
nuestro contacto y vinculación casi permanente con esta
organización y su actividad...
El Pasado
La acción que se ha venido
desarrollando desde finales de los años ochenta... Acción
inicial de ENDOPLAN (Operación de Detección y Asesoramiento
de Creación de Empresas de Desarrollo Endógeno Local en la
isla de La Palma) y PROPRON (Programa Integral Concertado de
Ordenación y Promoción del Norte de la isla de La Palma),
que desembocó en la génesis de ADER y en la posterior
aplicación de los proyectos relativos a las Iniciativas
Comunitarias Leader y Leader II durante la década de los
noventa.
Doce años de trabajo, de
intenso trabajo... etapa en la que se ha generado una
cultura del trabajo bien hecho, una cultura basada en el
compromiso y en el rigor... y sobre todo, un periodo
caracterizado por la existencia de un proyecto de
desarrollo, de una estrategia clara por donde avanzar...
Cuáles son los aspectos
positivos de ese proyecto... Muchos a mi juicio:
- Un proyecto para
mejorar, que surge del compromiso colectivo y supone una
“inyección” de optimismo para superar los problemas
comunes, y sobre todo, que ha demostrado que “somos
capaces” de hacer cosas de forma colectiva y no depender
en exclusiva de las instituciones.
- Un proyecto que basa su
acción en la continuidad... las buenas estrategias de
desarrollo se construyen y afianzan en el medio y largo
plazo, es decir, sin prisa pero sin pausa...
- Un proyecto que ha
puesto su énfasis en el concepto de desarrollo, apostando
por el equilibrio y la cohesión territorial.
- Un proyecto compartido
—porque todos somos importantes— que ha apostado por la
generación de redes efectivas de cooperación, por la
existencia de muchos “cómplices” partícipes de la
estrategia definida.
- Un proyecto que invita e
integra “a los de fuera”, a los palmeros que quieren
seguir vinculados con su isla.
- Un proyecto que ha
sabido canalizar la energía y la iniciativa de muchos
promotores, tanto públicos como privados...
- Un proyecto que ha
creído que los recursos humanos constituyen el más
importante de los vectores del desarrollo, por lo que ha
apostado, de forma decidida, por su mejora permanente.
- Un proyecto que ha
propiciado la reflexión activa sobre el modelo de
desarrollo más conveniente para La Palma... Un aspecto
clave para cualquier territorio: cuestionarse en cada
momento qué hacer con su territorio y con sus recursos...
Una voz crítica y reflexiva, pero a la vez propositiva.
- Un
proyecto que ha enfatizado la salvaguarda de la identidad
local, pero sin desdeñar la necesaria y adecuada promoción
de los valores patrimoniales de la isla, tanto naturales
como culturales...
- Un proyecto que ha
generalizado una mayor sensibilidad hacia los recursos
endógenos, hacia las potencialidades y singularidades
locales... Nos conocemos un poco mejor y apreciamos más
nuestras posibilidades...
- Un proyecto que ha
sabido introducir nuevas actividades económicas en el
medio rural, revalorizando funciones que se encontraban en
una situación de patente decaimiento, rescatando incluso
algunas prácticas a partir de su moderna valorización...
- Un proyecto que ha
sabido crear una estructura estable de gestión, que se ha
convertido en un importante referente del “saber hacer” en
materia de desarrollo local desde la perspectiva técnica.
- Un proyecto tras el que
siempre ha habido un “equipo” humano, competente e
ilusionado, que ha creído en su trabajo y que ha sabido
mantenerse en el lugar que le corresponde... Un equipo de
trabajo que ha experimentado cambios pero que ha mantenido
siempre la filosofía inicial...
- Un proyecto o estrategia
efectiva en el interior y cada vez más reconocida en el
exterior... Un modelo para muchos y también una forma de
promocionar la isla como espacio en el que se hacen bien
muchas cosas... en el que existen personas con iniciativa
y sensibilidad hacia los valores del mundo rural...
- Un proyecto que también
ha atravesado momentos críticos y etapas de cierta
incertidumbre, pero que ha sabido recuperarse y adaptarse
a las circunstancias más difíciles...
En definitiva, un proyecto
de desarrollo coherente y viable, que se ha convertido en un
revulsivo, en una nueva ilusión para el mundo rural palmero,
y en general, para la isla de La Palma... y en un referente
insoslayable para los que, de una u otra forma, estamos
comprometidos desde diferentes instancias con el desarrollo
de los territorios...
Un proyecto que tiene claro
que cada vez tendremos que operar o trabajar en un contexto
más complejo, y buscar soluciones más originales a los
problemas planteados... que debemos prepararnos para
concurrir en escenarios más competitivos... que es necesario
fortalecer la organización para poder enfrentar mayores
retos enfatizando la cohesión y la cooperación...
El Presente
Un breve apunte sobre el
presente... El presente es hoy: 16 de marzo de 2002...
Momento festivo, de celebración... Encuentro que debe servir
para mirar atrás, para establecer el balance entre lo
positivo y lo negativo... Pero también para enfrentar el
futuro... No se puede parar...
Lo más positivo... el
colectivo de personas y entidades que se ha formado en torno
al proyecto de desarrollo... En este sentido, este II
Encuentro de Promotores de Proyectos de Desarrollo Rural,
supone uno de los éxitos más importantes de la iniciativa...
No he comido un error... II
Encuentro, puesto que el primero... y además múltiples... ya
se celebró el 4 de junio de 1991, y los siguientes a ese
durante los meses de junio y julio de 1991...
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La importancia del
reconocimiento exterior...
Cuando me han preguntado
recientemente por los tres elementos más representativos
y con mayor proyección exterior de La Palma, no he
dudado en contestar: el Parque Nacional de La Caldera de
Taburiente, el Complejo Astrofísico del Roque de Los
Muchachos y la Asociación para el Desarrollo Rural de la
isla de La Palma...
Debemos afianzar dicho
reconocimiento, puesto que el mismo se proyecta y
singulariza los productos y servicios que se ofrecen
desde aquí... |
El Futuro
Escenario en el que me
quiero extender más, planteando los principales retos y
desafíos del proyecto de desarrollo rural...
Un futuro alentador, ¡por
supuesto!... sobre todo si seguimos poniendo la misma
ilusión y el mismo trabajo que hasta ahora... y conservamos
y enriquecemos los identificadores del proyecto antes
referidos...
Retos y desafíos
diversos... Sin llegar a ser exhaustivo, me gustaría señalar
algunos de los más relevantes a mi juicio:
- Fortalecer la
organización creada para favorecer el desarrollo
equilibrado del mundo rural de La Palma... La aplicación
de la próxima edición de la Iniciativa Comunitaria puede
ser el instrumento para ello, aunque el camino de la
diversificación de actividades que se ha tomado parece
también el más adecuado...
- Implicar e integrar a
los agentes que aún no se han sumado al proyecto,
valorando cuál puede ser su mejor aportación, debido a que
es conveniente “refrescar” de manera continua y con nueva
energía la maquinaria creada... Y en todo caso, buscar la
cooperación y la complementariedad con aquellas entidades
que no desean compartir el proyecto en toda su amplitud...
- Seguir ahondando en la
búsqueda de nuevas fórmulas para activar la participación
de los ciudadanos en la puesta en marcha de las
iniciativas definidas de forma conjunta... y en términos
generales, para que puedan decidir sobre las condiciones
de su vida futura... No olvidemos que los recursos humanos
constituyen la fuerza motriz del desarrollo en la escala
local...
- Favorecer el
conocimiento, esto es, la obtención y la adquisición de
capacidades, habilidades y herramientas imprescindibles
para “sacar partido” de los recursos endógenos disponibles
en el medio rural. Capital importancia tiene entonces la
motivación y la formación de la población para poder
participar con garantías en el planteamiento de
estrategias que valoricen el potencial endógeno existente
en el entorno local...
- Mejorar de forma
continua el proyecto de desarrollo, al mismo tiempo que se
amplían sus horizontes, optimizando el potencial endógeno
y captando recursos exógenos; la reflexión activa y
permanente en el interior, junto al adecuado intercambio
de experiencias con otros grupos y entidades, sigue siendo
una buena base para conseguir este objetivo.
- Acentuar las medidas que
favorezcan la generación de innovación, la obtención de
productos y la prestación de servicios de alta calidad,
así como la difusión de la experiencia atesorada...
- Seguir apostando por el
desarrollo cultural, puesto que cualquiera que sea la
forma que adopte la cultura, ésta constituye el mejor y el
más eficaz de los vectores del desarrollo, ya que
contribuye a la valorización del potencial colectivo y
favorece el crecimiento de la personalidad de los
individuos... La cultura rural está sirviendo, de hecho,
como referencia para construir un modelo original de
desarrollo territorial en La Palma...
En este sentido, uno de los
retos más importantes es cómo podemos seguir el proceso de
desarrollo iniciado sin que se transformen sustancialmente
los identificadores tradicionales de La Palma, tanto
naturales como culturales, y sin menoscabar la necesaria
aspiración de progreso de la sociedad palmera...
Y por último, creo que es
necesario que entre todos contribuyamos a olvidar y a
superar las reticencias que aún sigue generando en
determinados ámbitos de la geografía y de la acción política
insular el trabajo serio y riguroso de ADER. Y es que, como
decía hace poco tiempo un ilustre palmero: “para brillar con
luz propia no es necesario apagar la luz de los demás” (José
Ángel Rodríguez Martín)... Todos podemos y tenemos que
integrarnos en el proyecto, puesto que seguro que podemos
aportar mucho y mejorarlo, y sobre todo, propiciar su
adecuada y fructífera aplicación...
No olvidemos que en el
contexto socioeconómico actual, y sobre todo futuro, en un
mundo cada vez más globalizado, sólo los territorios que
tengan un proyecto sólido y coherente de desarrollo,
alrededor del cual se articulen las aspiraciones y se
concentre la energía de la comunidad, podrán desenvolverse
con garantías en la creciente dinámica de competencia en que
están inmersas las diferentes regiones... El resto de
espacios concentrará funciones y actividades menos
atractivas y productivas, a veces incompatibles con el
progreso y la calidad de vida de sus habitantes... No
dejemos pasar la ocasión.
El porvenir del espacio
rural se inscribe en el mantenimiento, e incremento si cabe,
de su vitalidad, así como de la diversificación de sus
funciones. Por otra parte, el progreso de las comunidades
rurales sólo puede afianzarse en un clima social favorable,
acompañado de una adecuada apertura al exterior. Exige el
énfasis en la educación y formación continua, así como en el
respeto de las diferencias, ya que, en el futuro, el mundo
rural no se podrá afirmar si no lo hace en la medida en que
sus actores, herederos del patrimonio y recién llegados, se
las ingenien para imaginar nuevos modelos de espacios
rurales diferentes de los patrones clásicos y operativos en
el nuevo contexto. En este sentido, y de la misma manera que
las relaciones, circunscritas en otro tiempo al espacio de
los alrededores, se han desarrollado hasta la escala
mundial, también la vida rural se debe abrir completamente a
la modernidad...
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Un proyecto que sigue
creciendo...
La próxima semana se desarrollará en la Universidad de
La Laguna un Encuentro entre Instituciones y
Organizaciones sectoriales involucradas en el desarrollo
rural de las Regiones Ultraperiféricas de la Unión
Europea. Dicho encuentro surge de la evolución de la
iniciativa “La Universidad en el Desarrollo Rural”,
promovida de forma conjunta por ADER y la ULL. Queremos
extender ese proyecto a otros espacios insulares de la
Unión Europea, por lo que se firmará un convenio de
colaboración con las Universidades de Azores y Madeira
con el fin de acceder a los fondos de la Iniciativa
Comunitaria INTERREG III. ADER nos permitió ponerlo en
marcha, apostando por la efectiva integración de la
Universidad en la resolución de la compleja problemática
que afecta al mundo rural. |
A modo de despedida
En definitiva, y antes de
acabar esta breve reflexión en voz alta, me gustaría
despedirme con un mensaje optimista y de ánimo: somos muchos
los que creemos en esta nueva forma de actuar en el entorno
local y los que aplicamos nuestra energía a su mejora
continua. Cada vez estamos mejor organizados y tenemos mayor
credibilidad.
Y sobre todo, no olvidemos
que para que valga y sea eficiente cualquier organización,
tienen que valer primero las personas que la conforman, por
lo que debemos profundizar en el reforzamiento de nuestro
compromiso personal y profesional, así como en la mejora de
nuestras capacidades.
Por último, también deseo
expresar el deseo de poder encontrarme en este mismo foro
dentro de otros diez o doce años. De escuchar a alguien que
vuelva a hablar de pasado, presente y futuro... sobre todo
de futuro... Será la mejor señal de que los retos y desafíos
señalados se han vuelto a alcanzar, una vez más, y de forma
colectiva... En este sentido, les emplazo a un nuevo
encuentro... quizás en el año 2014... y les invito a seguir
trabajando por el desarrollo equilibrado del mundo rural de
este territorio y por el bienestar de sus habitantes.
Muchas gracias. |