|
El fomento del senderismo temático en el
desarrollo integrado del medio rural
Dr. Vicente Manuel Zapata Hernández
Profesor Asociado de Geografía Humana y Director de Secretariado
de Extensión Universitaria de la Universidad de La Laguna
“No se trata de aprehender al paso los rasgos característicos del
aspecto de una tierra, ya que del primero golpe de vista suele
sacarse con frecuencia una falsa impresión. Es preciso descender a
los pequeños detalles para apreciar de un modo más complejo las
peculiaridades locales y ver los rasgos diferenciales de las cosas
con el fin de obtener un juicio más objetivo. Lo que aquí digo
puede aplicarse a mis apuntes: una larga permanencia en la isla me
ha permitido seleccionar los temas y he podido diversificar mis
observaciones siguiendo los caminos distintos a los trazados por
mis antecesores”.
[Sabino Berthelot, Primera estancia en Tenerife (1820-1830),
página 25]
El medio rural, moderno escenario recreacional
Hemos asistido en la última década a importantes cambios en la
dinámica turística general: el turista busca “otras cosas”, debido
a la aparición de nuevos intereses y preocupaciones; la sociedad
evoluciona y también lo hacen sus expectativas, motivaciones y
exigencias. Los componentes determinantes de las actuales demandas
turísticas son, entre otros, la diversificación del tiempo libre,
la personalización de un programa de actividades, que además se
desea más rico y abierto, y una mayor sensibilidad hacia los
valores medioambientales y culturales. Pero asimismo cambian los
intereses del promotor turístico, que necesita ampliar y
diversificar su actividad, puesto que debe responder a esas nuevas
demandas. Surgen entonces modernos centros de atención, entre los
que podemos reconocer la naturaleza y la cultura, el Patrimonio
con mayúsculas.
Con frecuencia, el visitante no encuentra esos elementos en el
entorno del espacio alojativo del destino turístico, como sí
sucedía a finales del siglo XIX y principios del XX, e incluso
durante el primer desarrollo turístico de los sesenta, debido a
que las actividades recreacionales se han sobrepuesto a las
existentes, produciéndose notables cambios en la estructura
territorial, económica y sociocultural precedente. Por lo tanto,
orienta su mirada hacia distintos ámbitos geográficos (espacio
natural, medio rural, centros históricos, etc.) depositarios de
ese patrimonio. Se produce entonces la proliferación de
actividades (visitas y rutas guiadas) y productos (guías de
senderos) que acercan al visitante hasta esos lugares, o que,
incluso, lo insertan en ellos (turismo rural).
El medio rural se convierte de forma progresiva en un escenario
recreacional más, con las ventajas e inconvenientes que ese
proceso supone:
a) Inconvenientes
• Introducción de nuevos agentes (tomadores de decisiones) en el
ámbito rural.
• Sustitución de actividades productivas tradicionales por otras
nuevas.
• Pérdida de elementos culturales propios (merma de la identidad
cultural).
• Masificación y pérdida de “calidad ambiental” de espacios
frágiles o sensibles.
• Proliferación de conflictos con la población local.
En síntesis, asistimos a la desnaturalización creciente de muchos
espacios rurales, que pierden su “ambiente” característico, puesto
que no están preparados para asumir cambios bruscos. A medio y
largo plazo, dichas transformaciones comprometerán el nuevo
sistema debido a la pérdida de los atractivos tradicionales
(actividad, paisaje, cultura), que han sido, precisamente, los que
han captado la atención de los modernos visitantes.
b) Ventajas
La principal repercusión de la generalización de ciertas
actividades recreacionales en el medio rural es la contribución a
su desarrollo integrado, en cuanto los visitantes reciben
servicios y consumen productos locales. Supone un revulsivo o
“nueva ilusión” para zonas que presentan un importante grado de
decaimiento sociodemográfico y económico. Puede llegar a estimular
modernas dinámicas de desarrollo, aunque siempre en el marco de
una estrategia coherente, que contemple las potencialidades
reales, valore las singularidades y recursos endógenos, e integre
de manera armónica las nuevas actividades. Dicho proyecto debe
estar enunciado y gestionado por la comunidad local. Ese proceso
puede ayudar, incluso, a la recuperación y preservación de sus
recursos patrimoniales y sus valores socioculturales. En ese
contexto, el senderismo se presenta como una de las actividades
más interesante y con mayor repercusión en el entorno rural.
Sin embargo, para reforzar la idea del senderismo como uno de los
activadores del desarrollo integrado del medio rural, es
importante enfatizar su vertiente temática frente a las rutas
exclusivamente paisajísticas o deportivas. Los itinerarios
temáticos contribuyen a una mejor valorización de los elementos
del patrimonio local, tanto en su dimensión natural como cultural.
Favorecen la revalorización del patrimonio viario tradicional
(sendas, caminos de herradura, vías pecuarias, etc.) y la
implementación de nuevos recorridos utilizando modernos soportes
de comunicación que conectan puntos de interés.
El senderismo temático en el desarrollo integrado del medio
rural
El Turismo Cultural es aquél que profundiza en los identificadores
geográficos, socioeconómicos y culturales de los ámbitos en los
que se pone en práctica, en oposición a la difusión de actividades
que se basan en el desarrollo de productos estandarizados.
Pretende superar el mero consumo del paisaje y la
reinterpretación, muchas veces negativa, de los elementos del
patrimonio natural y cultural local.
Los itinerarios temáticos se basan en la promoción del patrimonio
endógeno, por medio del rescate de viejas rutas o del desarrollo
de modernos recorridos. Recuperan elementos del viaje romántico,
entre los que pueden destacarse: interés por conocer y aprender,
deleite con los elementos y hechos locales, relación con la
población autóctona, evocación de modos de vida que pertenecen al
pasado, etc. Suponen una auténtica experiencia personal y/o
colectiva, activada desde el plano recreacional. Poseen una
evidente dimensión educativa y sensibilizadora, por lo que su lema
es “conocer para valorar”.
El diseño, preparación y realización de itinerarios temáticos
constituye un proceso complejo si se pretenden alcanzar los
objetivos expuestos, es decir, que no sólo se convierta en una
actividad recreacional sin más. Su promoción integrada debe
contemplar hasta cuatro aspectos fundamentales:
• Enfatizar el concepto de RED: conjunto de itinerarios
interconectados (malla) que valorice el patrimonio de un ámbito
geográfico concreto y contribuya a gestionar la afluencia de
visitantes de manera adecuada.
• Promover la conexión con otros equipamientos y/o redes:
miradores temáticos, zonas de acampada, aulas de la naturaleza,
albergues, centros de visitantes, etc.
• Analizar con detalle el perfil de cada ruta y sus posibilidades,
y relacionarlo con la demanda existente: desarrollar rutas
específicas para públicos determinados.
• Valorar siempre la capacidad de carga o acogida de cada ámbito
geográfico (y de la comunidad allí asentada) y las posibles
repercusiones de su utilización continuada.
En esta línea de reflexión es importante el papel que pueden
desempeñar las universidades, en sus múltiples dimensiones:
investigación, formación y extensión. La Universidad de La Laguna
está comprometida desde hace años en el diseño de itinerarios
temáticos y en el desarrollo de metodologías para su realización,
en la formación de guías-intérpretes, así como en la producción y
difusión de materiales didácticos de calidad. Asimismo ha
favorecido la conexión de ésta con otras actividades de
valorización del potencial endógeno, en el marco del diseño de
estrategias de desarrollo territorial y el acercamiento de todas
sus posibilidades al conjunto de la sociedad.
No es casual, por ejemplo, que en el marco de la recién creada
Diplomatura de Turismo una de las líneas docentes fundamentales se
relacione con el diseño de rutas y la interpretación del medio, o
que el Vicerrectorado de Extensión Universitaria continúe
apostando por la realización de acciones formativas vinculadas con
la valorización del patrimonio, la cualificación profesional de
los guías turísticos y el fomento del senderismo temático. Con esa
misma intención se creó en 1996 el AULA DE TURISMO CULTURAL DE LA
UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA, entidad que ya ha realizado diversos
cursos y exposiciones que tratan de enfatizar los valores del
turismo cultural y del senderismo temático y poner de manifiesto
su notable contribución al desarrollo integrado del medio rural.
El Senderismo Temático en el contexto del Turismo Cultural:
premisas básicas y objetivos
Premisas básicas
...hacia una práctica del senderismo temático de calidad,
segura y respetuosa con el entorno
• De calidad, que nos ayude a comprender aquello que
percibimos, utilizando todos los sentidos que poseemos para ello;
hacemos especial énfasis en la interpretación rigurosa y en la
percepción integral.
• Segura, que no suponga un riesgo para nuestra integridad
física, ni para la de las personas que nos acompañan.
• Respetuosa con el entorno, entendiendo por entorno
aquello que nos rodea: patrimonio natural (naturaleza o medio
físico) y cultural (vestigios de la ocupación y actividad humana
sobre el medio).
Objetivos
...hacia la valorización del patrimonio natural y cultural a
partir de la promoción y práctica del senderismo temático
• Contribuir a que el turismo cultural se convierta en una
actividad que genere valor económico (instrumento para el
desarrollo local), tanto para las personas que la impulsan (guías
turísticos individuales o agrupados), como para los espacios en
los que se desarrolla.
• Favorecer la valorización del patrimonio natural y cultural
canario, a partir del rescate, preservación y promoción de una
gran cantidad de elementos de la naturaleza y cultura del
Archipiélago.
• Incidir en la formación integrada de guías de itinerarios
temáticos, con una “nueva” concepción del turismo, respetuosa con
el medio y la cultura local (papel estratégico de los guías
turísticos: contacto cualificado con el visitante).
• Promover que la población local y foránea se acerque al medio
con una nueva óptica o talante, que le permita entender y
disfrutar de su patrimonio natural y cultural, como mejor medio de
su conseguir su efectiva conservación, promoción y difusión. |